Ogros

Al Este del Viejo Mundo, pasado el Desierto de los Aullidos se encuentran los Reinos Ogros. Los Ogros son criaturas primitivas, violentas y feas, aproximadamente del tamaño de un Troll que devoran todo aquel que se atreve a penetrar en sus territorios. Un solo Ogro puede acabar fácilmente con un regimiento imperial. Marchan hacia la batalla con sus destartalados ejércitos dispuestos a matar y saquear los débiles reinos de los humanos. Tienen como sirvientes a los gnoblars, una deformación de la raza goblin (así que imagináos como deben ser).

Un ogro equivale a varios hombres, y eso se ve reflejado en el campo de batalla. Son poco numerosos, y sus regimientos lo forman 4 o 5 miniaturas. Aunque eso sí, su carga es terrible debido en parte a su gran capacidad de movimiento. Están acompañados de sus sirvientes gnoblars, inútiles salvo por el número. Poseen alguna tropa tremendamente extraña como los sueltafuegos (unos ogros que diparan…cañonazos), el tirasobras gnoblar (la mezcla de un carro y una catapulta y tirado por un rinoceronte gigante) o las gargantúas. En definitiva, un ejército muy potente, sin demasiados proyectiles, magia atípica, poco manejable (es fácil de rodear), pero con unas tropas que cada una cumple una función determinada dentro del ejército, haciéndolo muy compacto y difícil de derrotar. Su gran deidad son las Grandes Fauces, un meteorito que cayó hace mucho tiempo, considerado su dios que cayó de cielo, que pulverizó 2/3 de ogros, que levantó una cordillera (las montañas de los lamentos) donde viven los ogros en la cual se encuentra un volcán que es el sitio donde impactó el meteorito. Son vistas, con una mezcla de respeto y miedo, ya que creen que si no la adoran regresará para extinguir a los Ogros.

Sugerencias de Interpretación

Los ogros son ruidosos, avariciosos, jactanciosos, entusiastas, beligerantes e incapaces de comprender hasta el más elemental de los conceptos abstractos. Por ello la música, el arte, la imaginación, la creatividad y un buen número de otras materias ilustradas no significan absolutamente nada para un ogro. Es mejor decirles las cosas muy directamente, porque cualquier sutileza o metáfora sólo conseguirá confundirlos, lo cual puede enfurecerlos bastante. Sin embargo, los ogros saben apreciar un buen bramido, sobre todo si implica un festín después (o durante).

Nada enorgullece más a un ogro que el tamaño de su panza, la cual suelen palmear y flexionar produciendo una mezcla casi ensordecedora de borboreos y crujidos.

etnias/semiogros.txt · Última modificación: 2011/05/04 07:51 por gotrek